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miércoles, 12 de octubre de 2016

Linea temporal en los lejías.



Explico estos "hitos" en la línea temporal:

  • Año 1 UR. Antiguo año 3.592 d.C. Año uno de la Unificación Religiosa mundial.
  • Año 3.635 UR. El acuerdo Bredotó entra en vigor, acuerdo para la supresión de guerras en la Tierra.
  • Año 5.522 UR. Estados unidos comienza la segunda guerra de secesión norteamericana... Y así, hasta hoy.
  • Año 6.412 UR. Andorra es dividida porque este país invadió una masía del valle de Arán. España y Francia reaccionaron conjuntamente y se repartieron el territorio andorrano.
  • 14.092 UR. Se consigue sintetizar Etanotriol a partir de ingentes cantidades de Etanodiol (CHO-CHO).
  • Año 24.025 UR. Bélgica es engullida por un maremoto y el país deja de existir, quedando un montón de exiliados repartidos por el resto de países y sin posibilidad de volver a su patria (claro).
  • Año 25.275 UR. Roberto Marlingo aparece en su nave tras su iluminación, dando comienzo así a la organización Mestafari.
  • Año 32.277 UR. El navío Workshop de la marina inglesa ataca a la flota española en el sistema Potosí. La nave Virgen de las Mercedes y Ánimas Benditas se llevó lo peor, ya que todos sus ocupantes perecieron.
  • Año 32.414 UR. El 28 de enero de este año se funda la lejión del espacio para defender los navíos españoles.
  • Año 43.942 UR. Primer reporte confirmado por parte de un pelotón de lejías de actividad zombi en un planeta del Imperio.


viernes, 15 de abril de 2016

La fundación de los Caballeros Lejionarios del espacio español II

Siendo Ministro de la Guerra el General Don Antonio Machuca y Tovar hicimos un viaje a Nouve Argelie a estudiar en el 'Regimiento de marcha de la Lejión extranjera' francesa, en el que fuimos recibidos con gran afecto y camaradería, cosa que nos extrañó sobremanera. Al teniente Campillo todo aquello el olía a chamusquina. Luego supimos que la causa de tan cordial recibimiento era la gratitud que sentían por la acción de nuestro Emperador durante la guerra contra las otras potencias europeas en el espacio, especialmente contra un navío inglés del que rescatamos casi 40 prisioneros franceses que dejamos en libertad en una nave. En realidad creíamos que eran españoles y por eso los dejamos irse. Fue aquí donde nos enteremos de nuestro craso error.

Al General Machuca y Tovar sucedió como Ministro de la Guerra el General Don Jotxu Villalbona, publicándose entonces el Real Decreto de creación del Tercio de Extranjeros del Espacio. Siendo, finalmente, el Señor Vizconde de Esa, como Ministro de la guerra y urbanismo, el que después de habernos honrado escuchando una modesta conferencia que dimos en el Casino Militar de Madrid, exponiendo detalladamente el proyecto de organización de la Lejión (exposición que se alargó durante unas 16 horas), venció las dificultades que se presentaban; dictó las bases y ordenó que se organizase, proporcionándonos una inmensa satisfacción, a la que unimos la debida gratitud. El Señor Vizconde de Esa dijo además: 'todo esto está muy bien, pero déjenme volverme a casa por Dios, que ya estoy cansado de tanta monserga', cosa que hicimos al punto". A raíz de dichas declaraciones, el Tribunal de la Santa Inquisición española realizó algunas averiguaciones para sopesar que esta última frase estaba libre de toda sospecha herética.

Desde un principio se pensó que el que se alistara un extranjero valía por dos soldados, uno español que se ahorraba y otro extranjero que se incorporaba. A esto se le llamó "Las matemáticas del lejionario".

El 20 de septiembre de 32.414 UR se considera oficialmente la fecha de nacimiento de La Lejión del Espacio ya que fue ese preciso día cuando se alistó el primer lejionario, un español natural de la localidad sevillana de Dos Hermanas llamado Élessar Galiano Martín.

Ya desde los primeros instantes de su vida empezó La Lejión del espacio a adquirir su fisonomía peculiar con la alusión a las viejas glorias de la infantería española, con el título de Caballero otorgado por el Jefe Fundador a todos los lejionarios, con la energía en el saludo y, sobre todo, el “Credo Lejionario”, código de conducta dictado por el Teniente Coronel Millán-Ashtray que constituye la base espiritual de la Lejión, su médula y nervio. Una mezcla entre Bushido y las enseñanzas de Perogrullo, con afirmaciones como las siguientes:
  • "Si está leyendo esto, es que sigues vivo".
  • "Si matas al adversario antes de que te mate a ti, serás el ganador de la batalla".
  • "Si estás dispuesto a morir por nada es que estás como una puta cabra neoprusiana".
  • "Pelea como si fueras a morir mañana, porque posiblemente sea cierto".
  • "No retrocedas corriendo de espaldas, imbécil".


Al mismo tiempo, se creó un laboratorio para realizar investigaciones especializadas en armamento. A este laboratorio, situado en la localidad de Markina, se le denominó Centro de Estudios Tecnológicos de Materiales Espaciales (CETME) y se puso al mando del mismo al Dr. Fierabrás, el científico español más laureado en la historia de España (había ganado 4 premios nobel: Medicina, Física, Química y Literatura, esta última por su obra de 15 tomos llamada "Coplas a la muerte de mi puñetero padre"). Mientras Millán-Ashtray reordenaba los soldados en Tercios y le cambiaba la nomenclatura a Caballeros Lejionarios, el Dr. Fierabrás mediante ingeniería genética y unos bálsamos de su invención consiguió hacer a los soldados españoles más rápidos, más fuertes y más resistentes. Habían nacido los Caballeros Lejionarios Españoles del Espacio.


Durante siglos, los Lejionarios (o Lejías que es la apócope más comúnmente usada para designarlos) fueron los garantes de la seguridad en el espacio español. Los demás países atacaban las naves españolas solamente si sabían a ciencia cierta que no había ninguna escuadra o pelotón de Lejías en la nave. Esto ocasionó un cambio en la estrategia de estos países, y comenzaron a atacar colonias españolas. Las principales colonias están aseguradas con Lejías, pero las colonias pequeñas y muchas medianas, no tienen ningún tipo de guarnición, por lo que son presa fácil para los soldados enemigos.

jueves, 14 de abril de 2016

La fundación de los Caballeros Lejionarios del espacio español I

Durante muchos años, a las demás potencias enemigas atacar a las naves españolas les salía casi gratis. Los soldados ofrecían resistencia, pero las naves enemigas (sobre todo las inglesas) contaban con soldados especialmente entrenados para el asalto de naves. El resultado era que había muy pocas naves espaciales españolas que resistieran el ataque extranjero. La situación era insostenible y el emperador de turno, Alfonsito MMCCXIII, encomendó a sus mejores hombres una solución para este problema. Al Teniente Coronel José Millán-Ashtray, se le ocurrió la creación de un cuerpo específico intergaláctico: el Tercio de Extranjeros del Espacio (nombre original de los lejías del espacio). La Lejión nació como fuerza de choque para la dura guerra intergaláctica en que estaba sumido el imperio.

El alto mando español, con el Teniente Coronel José Millán-Ashtray decidió reordenar las tropas espaciales para hacerlas más operativas tanto desde el punto de vista defensivo como ofensivo. Esta nueva fuerza tenía como objetivo sustituir a las unidades de recluta forzosa cuya pobre preparación y frágil moral era motivo de gran número de bajas y dificultades en el desarrollo de las operaciones espaciales. Por Real Decreto de 28 de enero de 32.407 UR, siendo a la sazón Ministro de Guerra Don Jotxu Villalbona, Su Majestad el Emperador don Alfonsito MMCCXIII tuvo a bien disponer lo siguiente: "Con la denominación de Tercio de Extranjeros del Espacio se creará una Unidad militar armada, cuyos efectivos, haberes y reglamento por que ha de regirse serán fijados por el Ministro de la  Guerra o el que se encuentre a cargo en ese momento, más o menos".

El alistamiento quedó abierto a españoles y extranjeros (a excepción de ingleses, holandeses y franceses) sin mayores exigencias que estar sanos, fuertes y aptos para empuñar las armas, ofreciendo, a cambio, una buena remuneración y la posibilidad (a los extranjeros) de conseguir la nacionalidad española.

De esta forma, se veía convertido en realidad lo que comenzó siendo un proyecto del Teniente Coronel de Infantería Espacial José Millán-Ashtray, militar de prestigio que unía a una elevada formación militar un demostrado heroísmo forjado en Nuevas Filipinas, donde mandó Fuerzas Regulares (y tan regulares). El acto de heroísmo consistió en aguantar con tan solo 15 soldados  varias andanadas de hostias por parte del ejército inglés.

Incluimos a continuación el relato que el propio Teniente Coronel Millán-Ashtray hizo sobre el origen de esta Unidad en su libro “La creación de la Lejión del Espacio, como creo recordar, a grosso modo” escrito en marzo de 32.415 UR.

"A S.M.  Alfonsito MMCCXIII
Teniente Coronel Millán-Ashtray

Una larga estancia en Nuevas Filipinas, sirviendo en la Policía indígena, en Regulares y en el Regimiento de Infantería del Serrallo, unido a alguna afición al estudio y entusiasmo por el problema neofilipino (y por ende al entusiasmo de las neofilipinas), dieron lugar a que germinase la idea de organizar una Lejión extranjera del espacio, en vista del excelente resultado que a los franceses les había dado la suya, a la que, después de la Gran Batalla de la Conchinchina donde perdimos seis naves espaciales (la Virgen de Fátima, la Santísima Trinidad, Templo divino de Israel, Virgen de Covadonga, San Pedro mártir y San Pablo de Lemos), titularon de 'Heroico Regimiento que por su amor a Francia y a la bebida, y su bravura ha sido colocado en el primer puesto'. Añádase un puntillo de amor propio de creernos que los españoles éramos capaces de hacer una semejante o mejor y esos fueron los fundamentos de nuestra Lejión española del espacio (olé).

Iniciada la idea, tuvimos desde los primeros momentos la augusta protección de SM. El Emperador, que nos alentó con entusiasmo e ilustró con sabios consejos. Desgraciadamente estos consejos, aunque de mucho valor para el alicatado del baño no servían de mucho para la formación de un ejército. Así que tuvimos que empezar de nuevo y olvidarnos de sanear las bajantes de las tuberías.


Comunicado el proyecto al entonces General Alto Comisario Don Dámaso Alonso de Berenguer, lo acogió con interés y nos prometió tan digno General su apoyo para mandarla cuando se crease, lo que más adelante cumplió, así como darnos cuantas facilidades estuvieran en su mano para salir airosos de la empresa. Eso sí, también dejó muy claro que no se le pidiese nada de dinero, que iba corto ese mes.