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martes, 13 de diciembre de 2016

Los hombres (y mujeres)-conejo o untchi.

Otra entrada de las Xenoformas.


Con una altura media de un metro cincuenta, patas peludas, manos suaves, con grandes bigotes y dientes, los untchi u hombres-conejo son la antítesis del concepto humano de extraterrestres. Suelen desplazarse (cuando no están copulando) a grandes saltos gracias a sus patas traseras extremadamente musculadas. Su pelo es fino y de tacto agradable. Desgraciadamente no hay que confundirse con estos seres: allá donde haya una colonia de hombre-conejo, conseguirán dejar sin alimento a todo el planeta en el que se encuentren.

Una empresa, la Matadero Sin Fronteras, propuso recoger el mayor número de untchis que pudieran y así conseguir de una manera fácil una gran cantidad de carne para los lejías. Desafortunadamente, la carne de los untchi es de muy mal sabor al paladar humano ("sabe a mierda frita", es la frase más benévola que se ha escuchado a los lejías que la han probado) y dicha compañía quebró al poco de empezar la explotación de su carne.

Se cree que son animales inteligentes, pero aún no se ha comprobado, ya que se pasan todo el rato teniendo sexo entre ellos o/y comiendo todos los vegetales que encuentran a su paso. Es un gran misterio cómo estos hombre-conejo son capaces de construir naves espaciales y llegar a otros planetas para arrasar los cultivos humanos.

La llegada de los untchi a un planeta siempre sigue el mismo esquema: aparece una nave coneja en las inmediaciones de un planeta tipo vergel o tipo granero. La nave coneja aterriza y pueden pasar 3 o 4 días hasta que los hombres-conejo del interior salen del estado de hibernación. Eso sí, una vez que salen del mismo, se ponen a copular como locos y a comer de igual manera.

El único estudio que se intentó realizar sobre la existencia o falta de inteligencia en los untchi fue el del doctor Froid, que mantuvo a una mujer-conejo en observación durante meses. Al final, el doctor Froid fue acusado de confraternizar con el enemigo, ya que se le pilló manteniendo relaciones sexuales con la mujer-conejo. En el juicio declaró que toda la culpa había sido de la untchi, que lo había seducido.

Edelmiro Trinquete, S.L.A.

Dibujo y textos de Ganimakkur K. Zhukov


En palabras del inmortal general Colleone Bandaparte, "un ejército marcha sobre su esófago". Y ahí es donde entra Edelmiro Trinquete Sociedad Limitada Astropersonal (S.L.A.). Como reza su eslogan, "Abasteciendo a la gloriosa Lejión desde el año 1 UR".

Es cierto: la familia Trinquete lleva eones siendo adjudicataria en exclusiva de las "provisiones de boca" de las Fuerzas Armadas del Imperio Español. No hay concurso público que se les resista. El duque Edelmiro LVII Trinquete, último por ahora de la larga lista de presidentes de la compañía, trabaja intensamente junto a su fiel segundo, el viceversa de ascendencia italiana Carmine di Mairenna, para que su empresa mantenga su primacía indiscutible sobre cualquier competidor.

Hubo una empresa, la Matadero Sin Fronteras (M.S.F.), que propuso recoger el mayor número de untchis (u hombres-conejo) que pudieran y así conseguir de una manera fácil una gran cantidad de carne para los lejías. Desafortunadamente, la carne de los untchi es de muy mal sabor al paladar humano ("sabe a mierda frita", es la frase más benévola que se ha escuchado a los lejías la han probado) y dicha compañía quebró al poco de empezar la explotación de dicha carne. Edelmiro Trinquete S.L.A. no tuvo nada que ver en esa quiebra. En esa.

Las astronaves mercantes de Edelmiro Trinquete S.L.A. llegan allá donde hay un enclave militar lejía, y mantienen a cada caballero lejionario al 100% de efectividad, listo para dar cera al enemigo en cualquier momento.

Por descontado, en este imperio galáctico plagado de envidiosos y difamadores, no falta quien achaca al gigante de los abastos falta de transparencia y un supuesto trato de favor por parte del poder. Otros se obstinan en ver raro el hecho de que una empresa familiar acapare un gran segmento del mercado de la alimentación. Algunos llegan incluso a afirmar que la Benemérita mira para otro lado cuando se trata de hacer un registro de rutina en una nave del emporio Trinquete...

Sin embargo, la más absurda de las campañas difamatorias a las que se enfrenta esta empresa líder y ejemplar es la duda planteada por algunos maníacos de la conspiración acerca de la composición del "Zoylo Verde", un tipo de galleta seca 100% orgánica, que forma parte de la ración de combate de todos los lejías del Imperio.

¡Los hay que no saben ni qué inventar para tirar por tierra milenios de duro trabajo!