domingo, 18 de diciembre de 2016

Las naves abandonadas


Otro frente que los Lejionarios Españoles del Espacio tienen abierto son las naves a la deriva: de vez en cuando aparece en los escáneres profundidad el eco de la existencia de una nave que no atiende a las comunicaciones. Suelen ser naves que, por alguna razón desconocida, dejaron de tener contacto con la civilización. Estas naves suelen estar totalmente abandonadas y si se mandan a los lejías a investigar es para confirmar el nombre del pecio espacial y mandar una carta de pésame a los descendientes de los que iban en esa nave... si existen.

Como ya hemos dicho anteriormente, las naves suelen estar abandonadas, a veces por culpa de un ataque pirata, otras por algún fallo en el sistema de soporte vital de la misma. Pero hay veces que se encuentran naves intactas, con los sistemas vitales funcionando o en estado de hibernación, con la mercancía y los bienes intactos, pero sin ningún tripulante. Aunque son un misterio, para los mandos del MALEJ son muy apreciadas ya que creen que cuanto más naves encuentren, antes resolverán dicho misterio.

Los pelotones que se suelen mandar a este tipo de naves suelen ser lejías con armaduras LA-Ex. Fuertemente pertrechados dentro de las mismas y con una capacidad de fuego asombrosa, exploran dichas naves hasta que encuentran algo que, o bien les llama la atención o bien les habían encomendado buscar.

En ocasiones los lejías entran en una de estas naves y encuentran seres extraños. Las batallas suelen ser cortas pero intensas. En algunas ocasiones, cuando los lejías regresan a sus bases, suelen hacerlo con algún tipo de enfermedad mental. Este tipo de suceso tampoco se ha conseguido explicar, pero que es un hecho cuya frecuencia va en aumento.

Para los exploradores el encontrar este tipo de naves es poco menos que le toque la lotería galáctica. Las naves exploradoras son pequeñas y suelen llevarse todo o casi todo lo que quepa en la bodega de la misma. Cuando no se quieren arriesgar más, llaman al MALEJ y dan su localización para recibir una recompensa. El MALEJ sabe que los exploradores antes de dar la localización suelen rapiñar cosas del interior pero no se oponen a ello para que los exploradores sigan reportando la localización de dichas naves abandonadas.