domingo, 29 de mayo de 2016

Masriudoms

Otra entrada de las xenoformas.

En el planeta Vandellós, un grupo de españoles trató de salir adelante tras su colonización sembrando cereales y criando ganado. El problema vino cuando comenzaron a nacer los primeros vandellosences. Todos y cada uno de los nacidos en Vandellós nacieron con algún tipo de mutación genética grave. Tras los primeros casos, se realizó un estudio para averiguar el por qué de esta situación. La explicación oficial fue que el planeta no tenía campo magnético, lo que dejaba al mismo a merced del viento solar, provocando las mutaciones en los embarazos.

 

Al principio, las mutaciones no eran demasiado apreciables: algunos niños nacían con tres brazos, otros con dos cabezas, etc. Nada que no se hubiera visto ya en los japoneses. Sin embargo, con el tiempo, la mutaciones empezaron a producir mutaciones radicalmente diferentes de un humano: seres mitad hombres, mitad tortuga, seres parecidos a centauros o a minotauros. Otros nacían con agallas y debían ir rápidamente al mar de Vandellós, otros nacían pequeños y con plumas...

Cuando se empezaron a dar a conocer estos cambios, la inquisición española mandó al planeta a una delegación para comprobar que seguían siendo tan humanos como para ser capaces de tener la religión verdadera (o sea, la suya). La comprobación sobre el terreno produjo lo que los inquisidores se temían: muchos de ellos no tenían religión.

En realidad era que muchos de estos seres no tenían ni religión ni habla, por lo que no podían comunicarse, ni por supuesto adorar a nadie. Los pocos vandellosences con razonamiento que quedaban en el planeta, viendo que si la delegación volvía con un informe desfavorable lo que les esperaba era una limpieza termonuclear del planeta, propusieron lo siguiente: que los "humanos" de Vandellós que no tuvieran habla fueran considerados animales. De esta manera sorteaban el problema de perecer exterminados.

Varias generaciones posteriores, volvieron a mandar a una delegación a Vandellós. Los seres cuyos ancestros habían sido humanos, no tenían nada de los mismos: algunos se asemejaban a grandes arañas peludas, otros a masas informes de gelatina, etc. Ninguno con un habla humana y al parecer sin ningún tipo de comunicación de otra especie. Se les consideró una sola raza y se les pasó a designar Masriudoms, por razones poco claras.

Se llegó a la conclusión de que el planeta se clausuraría para cualquier tipo de colonización posterior, pero que no se exterminaría a los seres que vivían en dicho planeta. Desde entonces hasta hoy, las únicas naves que aterrizan en su superficie o bien son de científicos para poder estudiar algunas de sus formas de vida o bien son gente rica con ganas de pasárselo bien realizando algún tipo de cacería en el planeta.

Sin embargo, hay una razón muy diferente de la oficial para que en Vandellós haya ocurrido este tipo de tragedia. Las tormentas solares pueden llegar a producir mutaciones, pero parece que nadie se ha dado cuenta de que no nace ningún ser que no sea viable, es decir, que todos los fetos sobreviven al embarazo y al parto. La razón oculta de estas extrañas "mutaciones" en la población del planeta no es más que un vórtice espacio temporal del que emana una rara energía de un universo lejano y extraño. Esta energía ha provocado que los seres que nacieron en Vandellós se fueran asemejando cada vez más a los habitantes de ese otro plano.


¿Cual es la finalidad de todo ello? Nadie lo sabe todavía...