miércoles, 22 de marzo de 2017

Ruta Costera VI. Carrascal


CARRASCAL


Cuando los primeros españoles llegaron al planeta, lo encontraron lleno de unos árboles parecidos a pequeñas encinas. Uno de los exploradores era de Extremadura (del planeta Tierra) y decidió llamar al planeta Carrascal por su parecido a los carrascales que había en su tierra.

Pasando ya al planeta en sí, es bastante especial: tiene un ambiente enrarecido con gases invernadero que producen una temperatura que varía muy poco (18 grados con una diferencia entre de + - 10º) en todo el planeta. Como ya dijimos, en él había unos arbustos parecidos a pequeñas encinas... Eso era antes. Después alguien pensó que era buena idea traer encinas de Extremadura y no.

Las encinas terrestres colonizaron el planeta en menos de trescientos años, y no quedó nada de este tipo de vegetal. Al parecer las encinas y los cerdos ibéricos (que también se introdujeron en el planeta) arrasaron con el árbol autóctono del planeta.

Los cerdos ibéricos colonizaron también el planeta y parece que están en simbiosis con las encinas, de tal manera que el planeta es famoso en la galaxia por los jamones que produce. Tampoco se queda atrás con los chorizos, morcillas, etc. del mismo animal.

Cerdos ibéricos en sus dominios.
Los autóctonos del planetas (carrascaleños) tienen un habla muy pronunciada en el que parece que canten subiendo y bajando el tono de voz. Además, y esto es harto curioso, todos los sonidos /s/ y /θ/ la hacen /x/. Así sería una frase carrascaleña de pura "jepa":

"Poj je ejtá quedando la tarde como para ponerje a ver una jupernova comiéndonoj un jaco de jerejaj".

La empresa más importante del planeta se llama Corporación 35 Jotas, o C35J como se le llama comúnmente. Tiene su sede en la capital del planeta: Jabugo, y es una de las empresas más respetadas en el imperio español, yendo los jamones a gente MUY rica en toda la galaxia.

El planeta está cubierto de pequeñas ganaderías en las que los cerdos ibéricos campan a sus anchas... Hasta que llega la fiesta de San Martín, claro. Ese día, los gritos de los cerdos se pueden escuchar a kilómetros de distancia.

Aún así, no hay que tenerle mucha conmiseración a estos bichos: han habido piratas que han intentado llevarse algunos ejemplares de dicho animal y han caído emboscados y devorados por piaras extensísimas de dicho puerco. Parece que los únicos a los que respetan son a los autóctonos del planeta Carrascal o al menos son los únicos que conocen de las tácticas de los chanchos.
A punto de atacar.

Ideas de aventuras

  • A los lejías le encomiendan que investiguen la desaparición de un cargamento de jamones C35J que iba rumbo al palacio imperial en la Tierra. Los jamones en palacio empiezan a escasear y el cargamento esperado (hace semanas) no llega. Deberán ir al planeta Carrascal, concretamente a su capital: Jabugo. Posteriormente salir indemnes de una emboscada gorrina, hablar con el capataz de la C35J, buscar las últimas noticias que se tengan de la nave que transportaba el cargamento cuya última parada fue en el planeta Perejil, vencer una pelea barriobajera en un bar de mala muerte, sonsacarle a un parroquiano (que es autóctono del planeta Carrascal por su acento), llegar a unos almacenes y terminar el magnífico fin de fiesta con una batalla contra unos piratas que se han hecho fuertes en los almacenes y que tienen jamones para rato.
  • Los exploradores son contratados en un bar "aleatorio" (por favor, que no se llame El pony pisador) para llevar un cargamento de gorrinos vivos del planeta Carrascal hasta un planeta del S.F.I. (Sector Federal Independiente) Valdemoro. Deberán justificar ante los carrascaleños que se encuentren la razón de su aterrizaje y la estancia en el planeta. Si pasan este filtro, deberán llegar a lo que parece una granja abandonada (previa emboscada de una piara de cochinos). En esta granja se encuentra un cerdo ibérico enorme que pesa alrededor de 300 kg. Este animal parece entender todo lo que hablan los humanos. Tendrá una etiqueta en la oreja con las iniciales P.I.G. (Puerco Ibérico Gigantesco) y no es más ni menos que la reencarnación en gorrino de J.J. (Jisus Jil): si todos los demás clones fallaban, tenía este plan de contingencia para poder seguir vivo. Las instrucciones que encontrarán en la granja abandonada son: llevar al cerdo hasta el planeta Marbella, infiltrarse en unas instalaciones secretas, con el cerdo e introducir al bicho en un tubo ajustado a su calibre. Deberán pelear contra guardas de seguridad armados y defensas de las instalaciones activas/pasivas. Si consiguen hacer volver a J.J. tendrán una buena recompensa. De lo contrario, deberán dar explicaciones a las autoridades de Marbella... Si los pillan.