sábado, 6 de mayo de 2017

Mórgoro, Las arenas del olvido

En las Netcon de 2017 estuve en dos charlas: una sobre la creación de mundos (Worldbuilding) y otra en la crear un mundo desde cero con Spark en FATE core. El video lo podéis ver aquí. Y por supuesto Mórgoro debía entrar en el universo lejía.

Mórgoro. Las arenas del olvido
El planeta Mórgoro fue colonizado hace mucho tiempo por murcianos: El imperio decidió soterrar Murcia y un grupo de renegados que estaban en contra del soterramiento decidieron empezar de cero en otro planeta. ¡Y vaya si lo consiguieron! La nave, que llevaba animales exóticos como elefantes, urogallos y ornitorrincos se desvió de la ruta (algunas malas lenguas dicen que fue porque un babuino loco comenzó a tocar los controles de astronavegación) y terminó en a tomar por culo vaya usted a saber dónde.

Y ahí tenemos una nave estrellada en un planeta desértico, con animales exóticos y un montón de murcianos sin la posibilidad de volver al espacio ya que tanto los sistemas de la nave como cualquier tipo de aparato para poder pedir auxilio se encontraban inutilizados.

Avancemos en el tiempo. Han pasado 15.000 años desde que aquella nave se estrellara en ese planeta ignoto y mira tú por donde, una nave exploradora se acerca a su superficie. Encuentran rastros de formas de vida pero nada más. Al ver que el planeta no tiene nada de nada deciden irse del mismo y cuando están a punto de volverse por donde han venido, detectan un poblamiento. Deciden investigar y aterrizan en las cercanías.

Rodalí... digooo cercanías de la ciudad

Los exploradores sobrevuelan la ciudad observando multitud de personal mirando hacia ellos pero sin ningún tipo de actitud hostil. Deciden aparcar la nave (¡aparcao!) en las afueras de la ciudad y llaman a la puerta.

Seis días después apareció la nave de los exploradores en las afueras del sistema Tramontana, muy lejos de Mórgoro. La guardia civil del espacio que la localizó, realizó llamadas para que dieran señales de vida y en ultima instancia forzaron la entrada en la nave exploradora porque parecía abandonada.

Al entrar encontraron a cinco exploradores desparramados por toda la nave, con síntomas claros de intoxicación y con el interior de la nave hecho unos zorros. Se trasladaron a los exploradores a un hospital y tras conseguir hacerles hablar se hicieron varios informes.

En ellos queda claro que llegaron a las puertas de la ciudad, a la que llamaban "Las arenas del olvido". A partir de aquí las declaraciones de los lejías se contradicen y los hechos se hacen confusos. Aún así se puede inferir lo siguiente, de todo lo que se recopiló:
  • Los habitantes del poblamiento hablaban castellano/español bastante bien, usando la palabra "acho" con mucha frecuencia. Los exploradores concluyeron que dependiendo del número de veces que se repitiera enfatizaba más o menos la frase. Lo normal era un "acho" al final de cada discurso y/o frase.
  • Los lejías llegaron en una celebración llamada "Los ocho días de la ceniza" o "El desfile de los elefantes", si bien es cierto que los exploradores no vieron ningún elefante ni ceniza alguna. También se infiere que en la celebración los exploradores terminaron con intoxicaciones etílicas y de otras sustancias.
  • La ciudad estaba toda ella consumiendo sustancias de diferentes texturas y colores, de forma líquida, sólida y gaseosa.
  • Los ciudadanos vestían según su facción. Los nombres de las facciones eran de los más evocadores tales como: Bailarines de las arenas, Colmillos del desierto, Lectores de la bruma, Los primeros, etc.
  • Uno de ellos creyó ver una carnicería que vendían carne de una animal parecido a un pterodáctilo.
Todos estos "hechos" ocurrieron los dos primeros días de estancia en el planeta. A partir de ahí, los exploradores recuerdan más bien poco o nada. Sin embargo, según los datos que se extrajeron del computador de la nave, estuvieron en el planeta cinco días.

El MALEJ ha hecho la petición que cualquier nave exploradora que se encuentre en las cercanías intenten hacer un informe de la población. Ofreciendo una recompensa de 5.000 doblones de oro. El efecto ha sido el contrario: los exploradores se huelen lo peor y no quieren tocar el planeta ni con un palo largo.


Idea de aventura (solo una que es muy larga):
  • Los lejías deben recuperar unos documentos que han sido sustraídos de una base y están realizando una operación de persecución por toda la galaxia contra una nave gabacha, que previamente les habían lanzado un misil que destruyó las comunicaciones de los lejías. Abaten la nave en el planeta Mórgoro. Bajan al planeta desértico donde han caído los gabachos y encuentran la nave francesa con sus ocupantes muertos. Cuando consiguen la documentación, una terrible tormenta de arena les impide salir del planeta. La tormenta dura tres días durante los cuales no pueden salir de la nave. Tras esos tres días y cuando logran salir de la misma se dan cuenta de que la nave está literalmente enterrada en el desierto. Deben trabajar para sacarla de la arena. Al poco aparece un hombre con el habla típica de Mórgoro (con los "achos" al final de cada frase) llamado Murtu el cojo. Murtu les propone ir a "Las arenas del olvido", que es el nombre de la ciudad. Allí los lejías encontrarán dos facciones enfrentadas: Los Primeros y los Lectores de la bruma, cuyos hijos se han fugado, ya que están enamorados y están en algún sitio de la ciudad. Estas dos facciones les propondrán a los lejías encontrar a los chiquillos y a cambio les prometen ayudarles a sacar la nave de las arenas. La búsqueda de estos Romeo y Julieta de Mórgoro les llevará a los lejías a recorrer la ciudad: La carnicería de Carnicero (donde ser vende carne de pterodáctilo), El gran manantial (de donde se canaliza todo el agua de la ciudad), La casa junto a la grieta (cuya grieta da a una parte del desierto extraña) y El nido del pterodáctilo, que es donde están los amantes ahí dándole que te pego. Todo puede acabar como el rosario de la aurora: Facciones disparándose unos a otros al encontrar a los chiquillos, los enamorados tirando piedras, los lejías sin saber qué hacer y con una entrada triunfal de pterodáctilos haciendo picadillo a todo aquel que se deje.